jueves, 6 de junio de 2013

Amores que matan... ¿existen?


Hay quien dice que es imposible morir por amor. Y, quizá, quien así piense tenga razón. Yo digo que, sin embargo, sí hay amores que matan, literalmente: aniquilan el deseo de vivir, la esperanza en el futuro, y borran todo rastro de sonrisas. Probablemente habrá quien objete mi argumento, y como  primer respuesta, desde el terreno de la literatura, cito como ejemplo algunas obras literarias: Romeo y Julieta, Ana Karenina, Crepúsculo (The Twilight Saga).
Interesante ver que, en distintas épocas y culturas, la historia parece ser la misma: una mujer cae rendida ante el romántico hechizo de quien más tarde sabemos es su amor imposible; no obstante, y aún cuando estar al lado de la persona amada signifique la propia muerte, la protagonista elige ese fruto prohibido. La imposibilidad de ese amor puede estar representada bien por una profunda rivalidad de apellidos, por un estado civil, o por la nada comprensible condición de vampiro. Y todo indica que la fascinación por ese gran amor nubla toda posibilidad de sensatez: en un punto de la gloriosa historia, Julieta es consciente de la verdadera identidad de Romeo, Ana Karenina ignora su matrimonio y Bella, aún sabiendo que Edward es vampiro, decide entregarle su amor.
La pregunta, es: ¿por qué elegir a quien representa un daño, incluso si éste es mortal? Y mi pregunta para ti es: ¿alguna vez has elegido un “amor” así?
Si a mí me plantearan la misma interrogante, mi respuesta inmediata sería que nunca… Aunque, pensándolo dos veces, mi postura cambiaría ante tal cuestionamiento.
Es casi imperceptible. Pareciera que es un proceso fugaz, que sucede en un abrir y cerrar de ojos; sin embargo, en la vida real, nuestras decisiones, esas que nos llevan a elegir a una persona inadecuada, pueden tomar días, meses… incluso, años.
Todo puede comenzar, no obstante, como en las novelas que cité líneas arriba, con un simple intercambio de miradas, y con ella, se inicia un proceso bioquímico del que se responsabiliza en gran medida al hipotálamo. El asunto está en que, en medio de este motivador embelesamiento, cedemos… Sí: cedemos nuestro espacio, nuestra forma de ser y actuar, nuestros anhelos y objetivos; lo que sea, con tal de mantener a nuestro lado a una persona que, ciertamente, es inapropiada para nosotras.
Hay quien decide abandonar su carrera para aceptar ser la dueña y señora de un espacio, donde será la abnegada y sonriente ama de casa y feliz madre de los hijos de ese amor que, palabras más, palabras menos, le dice que el mejor lugar para ella es en su casa, junto a él… y de los ‘deberes propios de su sexo’. O bien, hay quien abandona el mayor de sus sueños: el de ser madre, pues la sola idea de alejarse de quien más ama (pero que rechaza por completo el planteamiento de la paternidad) la deja sin aliento. Hay quien decide quedarse al lado de una pareja con vicios como el alcoholismo y la drogadicción, compañía asociada con la eterna promesa incumplida de ‘contigo a mi lado puedo superarlo’. Hay quien deja de practicar su deporte favorito, de asistir a bailes, o se decide a abandonar a sus amistades, pues su pareja lo juzga como inadecuado para ella, quizá impropio de una ‘señorita decente’.
En todos estos ejemplos, desde una óptica romántica, bien podría argumentarse que esa pareja que demanda tantos sacrificios podría ser el amor de la vida; pero, ¿no serán estos ejemplos de “amores que matan”? Mejor aún: ¿en realidad se trata de amor?
Porque una cosa muy distinta es realizar un esfuerzo diario, alimentado de confianza y respeto, para nutrir una relación y así conservar a quien consideres el amor de tu vida; y otra, es dejar de ser tú misma, con tal de mantener dicha relación. Dejas de ser tú misma al renunciar a tus sueños, se trate de ser madre o  una profesionista exitosa, de asistir a un viaje prolongado de estudios o la fiesta por ti más esperada, pues aniquilas algo que te caracteriza… por relevante o no que pueda juzgarlo el resto del mundo.
¿Te imaginas a Sor Juana Inés de la Cruz sin desbordar sus sentimientos y reflexiones en un papel? ¿O a Pablo Picasso sin tener a mano un lienzo para decorar nuestras realidades? ¿O a Steve Jobs conformándose con ser uno más en cualquier empresa, rechazando su don para innovar? ¿Visualizas a cualquiera de estas grandes personalidades de nuestra historia ignorando aquello de lo que eran capaces… porque se los pidiera el ‘amor de su vida’? Honestamente, yo tampoco.
Desde luego, no se trata de darnos gusto sólo a nosotras mismas: se trata de respetar lo que somos, quienes somos y lo que somos capaces de lograr. La persona que realmente te ame, te aceptará con todas tus fortalezas y debilidades, y sabrá respetarlas; esa persona se sentirá orgullosa y feliz de estar a tu lado en tus momentos de mayor gloria, y también en aquellos donde sientes que todo está inmerso en una completa oscuridad. Extenderá su mano para apoyarte y acariciarte, jamás para lastimarte ni señalarte; estará a tu lado en el constante cambio que es la vida, pero no para presionarte a cambiar nada de ti: ni tu risa, ni tu forma de vestir, ni los lugares o amistades que frecuentas… porque un verdadero amor es aquel que acepta, no aquél que intenta aniquilar en forma alguna tu esencia.
Hay situaciones en que resulta muy difícil ver con claridad lo que realmente se tiene frente a los ojos, y se justifica la violencia verbal, física, psicológica e incluso sexual de la pareja. La complejidad deriva de que resulta casi imposible creer que aquel que demostró amor, preocupación y cuidados, de repente, sea el mismo que golpea, insulta, ignora… violenta.
La mujer víctima de violencia no sólo se encuentra sumergida en un círculo vicioso que disminuye su autoestima, y la hunde en la desesperación y humillación más profunda; sino que, además, esa dinámica la confunde, y cree (o se convence) que aún hay amor: que a pesar de todas las manifestaciones contrarias, su pareja aún la ama. Y en esta situación se encuentran, según un informe elaborado por el Instituto Nacional de Geografía e Informática (INEGI) 46 de cada 100 mujeres mexicanas. Elige 10 mujeres que conozcas: de acuerdo a estas estadísticas, es muy probable que al menos 4 de ellas, sean víctimas de violencia.
Cuando estamos frente a circunstancias así, y no dentro de ellas, es muy fácil aconsejar abandonar a la pareja, y decir que ella, la víctima, se merece algo mucho mejor que esa relación… Sin duda, consejos llenos de buena voluntad, pero que no son suficientes para llenar de fortaleza y autoestima tantos huecos. Es indispensable, en estos casos, buscar ayuda profesional: psicológica, legal y médica. Porque, sin eufemismos, este tipo de amores, sí son capaces de matar.
Un amor equivocado sí puede matar un sueño, desequilibrar tu esencia… siempre que tú se lo permitas. Una persona que ejerce violencia contra la mujer, si no se le detiene a tiempo, puede terminar con su vida.
Alguna vez escuché decir que la vida es un juego repleto de elecciones, y es muy cierto: tomamos decisiones cada segundo de nuestra existencia, a veces, sin darnos cuenta siquiera de ello. Conscientes o no de su efecto, es preciso aprender a elegir.
Conocerse a sí misma, saber de qué somos capaces, reconocer nuestros defectos y virtudes como una perfecta unidad, ayuda no sólo a respetarnos, sino a saber qué queremos para nuestra vida: qué tipo de trabajo nos gustaría realizar, qué lugares deseamos conocer y frecuentar, a qué estamos dispuestas a arriesgarnos, y qué tipo de persona es la que queremos tener a nuestro lado.
Al elegir una pareja, no sólo estamos escogiendo alguien a quien le dedicaremos canciones, desvelos y buena parte de nuestros pensamientos; sino que también estamos definiendo con quién compartiremos esfuerzos, ilusiones, dudas, fracasos y éxitos. Cuando tomamos esta decisión, elegimos una persona que nos acompañará en nuestro camino, y sin importar si la travesía durará un mes o varios años, lo cierto es que ese camino no podremos andarlo si vamos incompletas, o si poco a poco nos arrancamos parte de lo que somos: si para estar con alguien tienes qué abandonar aquello que eres, aquello por lo que crees y luchas, es tanto como decidirte a escalar el Monte Everest con nada más que tus manos y el deseo insistente de lograrlo, sin medidas de seguridad adicionales que te eviten una caída mortal. Porque tus virtudes, fortalezas, defectos, sueños y entrañables amistades, son los que funcionan como red salvadora cuando transitas por momentos difíciles, se trate de un temporal problema financiero o un crítico estado de salud.
La lectura ha sido para mí un refugio, un escape, un viaje interminable… Pero sé que esas realidades construidas con letras, puntos y comas, por muchas similitudes que puedan tener con mi vida, son totalmente ajenas a mi existencia: el autor cuida que su protagonista no sufra heridas letales; que aunque modifique su esencia, sea feliz con dejar de ser lo que realmente es. Sin embargo, en la vida real es muy distinto: si yo no cuido de mí, nadie más lo hará; si no me respeto, nadie se sentirá obligado a hacerlo; y si no sé elegir, nadie más lo hará por mí, porque nadie más, excepto yo, puede escribir mi historia.
Aprender significa estar dispuesta a cometer errores, pero también a superarlos. Se requiere de arrojo y valentía para lo primero, de reflexión y decisión para lo segundo. Puedes elegir olvidar todo lo que eres y que te hace valiosa, para ir detrás de un amor junto al que puedes estar sólo si cambias radicalmente… O bien, puedes elegir respetarte y aceptarte como eres, reconocer esa belleza única que tus experiencias de vida te han otorgado, cambiar lo que tú decidas cambiar, sin presiones… y que alguien, digno de toda esa grandiosidad, llegue a tu lado para compartir, luchar y sonreír; sin aniquilar nada de lo que eres, feliz de estar junto a alguien como tú.
Porque, así como en las épicas historias de la literatura, no sólo es posible ser feliz: tienes derecho a ser feliz.

jueves, 25 de abril de 2013

Quiero abrazar una nube...


Contra todo argumento lógico y científico, mi opinión respecto a las nubes sigue siendo igual de compleja y soñadora que la elaborada por mi otrora infantil razonamiento: no sólo su origen es mágico, sino que su existencia y manifestación también lo son.

Y todavía hoy, que el sueño no llega tan fácilmente como cuando tenía siete años, me siento invadida por la emoción cuando, desde la maravilla tecnológica de un avión, puedo admirar, en toda su grandeza, una familia infinita de nubes que forman espesas cobijas en el cielo, formas caprichosas que envuelven el aparato en el que viajo, llenándolo de pelusa blanca que a mis manos se le antoja suave, y a mi boca dulce...

Algodón finísimo de exquisita textura, soledad alegre de inacabable abrazo; frescura constante de calidez incierta. Tobogán de luces por aquí, y de penumbras crecientes por allá... Y más ganas me dan de ser pelota, ave, mariposa... cualquier ente, animal o cosa, que pudiera rebotar y reventar de caricias en sus entrañas.

Y aún hoy, como cuando era niña, sigo creyendo que algún día podré fundirme en un cariñoso abrazo con las nubes...

domingo, 24 de marzo de 2013

¿Puedes ver más allá de mi escote?


Difícil imaginar que la vida sentimental, el tipo de calzado o vestimenta de Diego Fernández de Cevallos, Martí Batres, Jesús Zambrano o Manlio Fabio Beltrones fueran razón suficiente para cuestionar su capacidad de análisis, o bien para calificar su desempeño como políticos. Son sus actos, declaraciones, y experiencia en la vida pública, lo que nos hace formarnos una opinión y tomar decisiones en consecuencia.
Sin embargo, cuando una mujer como Crystal Tovar Aragón viste una minifalda, se cuestiona su capacidad como legisladora.
Y cuando se informa del ‘escandaloso’ pasado de Giselle Arellano Ávila, aspirante a una diputación local en Zacatecas, el Comité Ejecutivo de su partido (Acción Nacional) le niega la candidatura, porque no tiene “un modo honesto de vivir y tampoco honorabilidad y prestigio”. Ello, a pesar de que en días anteriores, el propio partido manifestó en un comunicado que: “… Ante todo Acción Nacional siempre defenderá una cultura humanista de respeto al concepto íntegro de la dignidad del ser humano…” Me pregunto si el ex diputado federal Osiel Castro de la Rosa, militante del mismo partido que Giselle Arellano y quien según nota periodística no pasó la prueba del alcoholímetro en días pasados, sí tiene ese prestigio… Me pregunto, también, si las omisiones cometidas en el caso de la Guardería ABC por parte de diversos funcionarios públicos, también militantes de Acción Nacional, sí constituyen un modo honesto de vivir…
Indignante es la comisión de delitos como la trata de personas; indignante es que el número de feminicidios aumente, día a día, a lo largo y ancho del país; indignante es que millones de personas no tengan un acceso garantizado a la justicia… indignante es que a estas situaciones no sean discutidas con seriedad por aquellos que critican el largo de una falda, y que no provoque en la opinión pública agravio alguno...
La capacidad intelectual de nosotras las mujeres no se mide por el largo de una minifalda o por lo profundo de un escote, porque no es nuestra indumentaria ni atributos personales lo que define nuestras capacidades intelectuales ni nuestro desempeño profesional… ¿acaso es tan difícil de entender?
Publicado en Revista Valores OnLine, Marzo 2013.

sábado, 29 de diciembre de 2012

Nuestro derecho (y obligación) a la información.


La anarquía está en todas partes cuando
la responsabilidad no está en ninguna
Gustave Le Bon.


La ciudadanía de hoy, me parece, dista mucho de la que votaba y tomaba decisiones en los años sesenta, setenta y ochentas. Los hombres y mujeres de hoy, cuestionan más, critican más, señalan más… Cierto es que la tecnología ha favorecido un ejercicio ciudadano que puede resultar muy favorable, y muchos son los ejemplos de ello.

Sin embargo, es un ejercicio que demanda un mayor esfuerzo. El servicio público puede (y debe) ser observado con lupa, y ejercido con un alto sentido de responsabilidad; por tanto, se trata de un esfuerzo conjunto: de la ciudadanía, que tiene la obligación de informarse, previo al señalamiento, y del/a servidor/a público/a, que tiene la obligación de proporcionar información válida que sustente su dicho.

Es muy amplio el marco normativo de prácticamente todas las dependencias y entidades del sector público, y muchas veces, su contenido está lleno de expresiones que pudieran dificultar su entendimiento. Sin embargo, si como ciudadanos/as tenemos la disposición y ánimo para criticar y hacer aportaciones que redunden en un mejor desempeño del servicio público, también debemos tener la responsabilidad para hacerlo de manera informada. Y eso, hoy, más que nunca, es posible, valiéndonos de la información que se encuentra disponible en internet.

No obstante, también es preciso que desde el servicio público se brinde confianza a la ciudadanía, y eso se logra asegurando que la información que se proporciona es, desde luego, la adecuada. Los portales donde se especifica, entre otras cosas, el marco normativo de las dependencias y entidades, debieran de manejarse con sumo cuidado: es el espacio donde ciudadanía y sector público pueden vincularse, informarse y enriquecerse. Debemos tener presente que la juventud mexicana, hoy por hoy más participativa y crítica, se expresa y actúa con fuerza en el ciberespacio; por ello, el contenido de esos portales debe ser claro, preciso y suficiente.

De nada vale que se invite a la participación ciudadana si no se brindan herramientas para ello; y en poco beneficia una participación ciudadana mal informada: todos y todas perdemos.  

domingo, 25 de noviembre de 2012

Pronunciamiento


Periódico La Jornada.

A la opinión pública.

Por medio de la presente, queremos externar nuestra preocupación respecto a la forma en que se difunde información sobre casos donde están involucradas víctimas de trata de personas.

El día 22 de noviembre de 2012, el periódico La Jornada publicó la noticia del rescate de una víctima de trata de personas en La Merced (ver:  http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2012/11/22/132839324-rescatan-a-mujer-victima-de-trata-de-personas-en-la-merced ); nota retomada por Diario Avanzada el día de hoy, 24 de noviembre (http://www.diarioavanzada.com.mx/inicio/index.php?option=com_content&view=article&id=12577:rescatan-a-mujer-victima-de-trata-de-personas-en-la-merced&catid=102:sociedad-cl-minuto&Itemid=123 ).

Los medios de comunicación tienen un papel preponderante en la construcción y formación de la opinión pública para influir en cambios sociales, culturales y políticos de un país.

La función social del periodismo radica en que las y los periodistas ejerzan la libertad de expresión, generando con ello opinión pública al tener la posibilidad real de llegar a las masas, convirtiéndose así en referentes.

La profesionalización de las y los trabajadores de los medios de comunicación, es un factor decisivo para que se consolide una conducta ética que permita a la población tener acceso a una información sustentada y que proporcione elementos suficientes para entender su realidad.

Y una faceta de nuestra realidad, lamentablemente, es la Trata de Personas, flagelo que ha azotado a la humanidad desde hace cientos de años, y afortunadamente ahora visibilizado, analizado y observado por diversos tratados internacionales y legislaciones nacionales.

Sin embargo, es muy importante tener en cuenta que la consumación de este delito no sólo tiene consecuencias inmediatas y determinantes en la víctima de trata de personas cuando se encuentra esclavizada (se trate de explotación sexual, laboral o matrimonio servil); sino que, también, por la forma y mecanismos utilizados por los tratantes, al mismo tiempo se encuentra en riesgo la integridad física e incluso la vida de las personas más cercanas a la víctima (familiares, amigos y amigas cercanas, etc.).

Si bien la dinámica de los medios de comunicación sigue una pauta de inmediatez, respondiendo a coyunturas, buscando incidir en la agenda de políticas públicas y de las y los gobernantes, resulta de vital importancia tener en cuenta dos puntos: es muy delicado informar y sensibilizar sin concluir el proceso, pues de esta forma se vuelve a invisibilizar; y, en aras de las protección íntegra de los derechos humanos de las víctimas, se debe evitar situarla en una posición de vulnerabilidad que resulte en su re-victimización.

En el documento “Medios de comunicación y Trata Sexual de Mujeres y Niñas”, publicado por el Centro de Estudios e Investigación en Desarrollo y Asistencia Social, A.C. (CEIDAS), en coordinación con el Fondo de Población de las Naciones Unidas en México (UNFPA), Género y Desarrollo, A.C. (GENDES), Centro de Estudios Sociales y Culturales Antonio de Montesinos, A.C. (CAM) y el Observatorio contra la Trata de Personas con Fines de Explotación Sexual; se sugieren diversas acciones para un ejercicio periodístico especializado en Trata de Personas, que respete y proteja sus derechos humanos.  

Entre dichas acciones, destaca la siguiente:

“…
2. Proteger la identidad de las víctimas y su paradero: al grabar o fotografías a una víctima se debe resguardar su identidad, para ello se recomienda optar por un plano de espaldas, difuminar o desenfocar el rostro, alterar la voz electrónicamente, subtitular su testimonio o hacer locución en off. Se propone no publicar los nombres reales o la ubicación de la víctima porque puede poner en riesgo su vida.

…”

La labor periodística no sólo debe cumplir con la función de informar a la sociedad y proporcionar elementos para decisión y análisis, sino que, por encima de ello, debe evitar propiciar situaciones que pongan en riesgo la dignidad humana y la vida misma de cualquier persona.

Por ello, se hace este llamamiento a todos los medios de comunicación, para que en su diario quehacer de labor informativa, no pierdan de vista la ética profesional y respeto irrestricto de los Derechos Humanos de las personas, elementos que necesariamente deben estar presentes al momento de difundir cualquier información, principalmente cuando ésta se encuentra relacionada con la trata de personas.

Atentamente,

Rosi Orozco
Ex – Diputada Federal, Presidenta de la Comisión Unid@s contra la Trata.

Areli Rojas
Activista, promotora de Derechos Humanos.

Albania González.
Activista, promotora de Derechos Humanos.

Mtra. Diana Correa.
Especialista en Trata de Personas, ITESM.

Leticia del Rocío Hernández
Abogada y escritora. 

jueves, 1 de noviembre de 2012

Ofrenda contra la Trata

La ofrenda busca generar conciencia en la sociedad mexicana de esta terrible situación a través de un llamado a la reflexión y a la acción. 

México, D.F.; 01 de noviembre de 2012.

Areli Rojas (@barbieroja), estudiante de Ciencias Políticas y Derecho, activista y defensora de los Derechos Humanos; Margarita Nava (@magosnj), ilustradora y comunicadora gráfica y activa participante en acciones de organización civil y educación en Derechos Humanos; y Leticia del Rocío Hernández (@LeticiadelRocio), abogada, escritora y activista; INVITAN a la OFRENDA CONTRA LA TRATA que tiene como objetivo sensibilizar a la sociedad del terrible flagelo que significa la trata de personas. Este viernes 2 de Noviembre en el Monumento a la Madre a partir de las 2pm se montará una ofrenda con la cual se reconocerá que las víctimas de trata sufren una muerte diaria, al ser denigradas, estigmatizadas y desvalorizadas por las y los tratantes. También es un llamado para las víctimas de trata de personas, para decirles que las acompañamos, que estamos luchando porque su agonía termine y que la justicia y la dignidad se impongan. 

En la ofrenda habrá un lugar especial, dedicado a la niña MARIA FLOR VAZQUEZ, quien a los diez años fue violada, torturada y asesinada, al ser vendida a una tratante en Chiapas. Ella es el ejemplo más cruel de la violencia estructural que impera en muchas partes del mundo, particularmente en México, condición que deja una puerta abierta a la comisión del delito de trata de personas. 

Es de gran importancia que las personas nos sumemos a este movimiento, ya que no existe mejor prevención que la comunicación y el conocimiento; por ello, les invitamos a sumarse a través de Twitter utilizando el hashtag #ofrendavstrata y visitando la ofrenda el 2 de Noviembre en el Monumento a la Madre. 

Habrá un mural donde las personas que asistan podrán pegar una poesía o pensamiento sobre la trata de personas, y se entregarán dulces a los participantes con mensajes que invitan a la reflexión y consecuente acción. 

La idea de crear una "Ofrenda contra la Trata" se deriva de una acción similar realizada en Tlaxcala, donde asociaciones que luchan contra la trata de personas montaron una ofrenda dedicada a las miles de víctimas de trata con fines de prostitución.

domingo, 7 de octubre de 2012

Diseñadora de alegrías


A mi madre le gusta decorar la casa... La viste, le da vida propia (que de por sí está llena con su sola presencia). Cada fecha especial, onomástico, aniversario, la casa se viste de gala... Ella está presente en la taza en que mi padre bebe infusiones, vasijas elegidas por ella por el color, el dibujo, tal vez la forma: colores alegres, dibujos originales, formas inesperadas que embellecen el momento…

Si. Mi madre decora y da vida a la casa donde hemos vivido momentos alegres, de angustia, lucha, tristeza... Con la misma intensidad con que decora y llena de vida nuestras propias vidas.

Lo veo cuando mira a los ojos a mi padre, en medio de una comida cualquiera; con el mismo amor con que se esmera en cuidar fechas de cumpleaños y los pormenores de su familia política... Llena de vida la existencia de mi padre con un saludo, y una coqueta y enigmática sonrisa.

Mi madre decora mi vida. La llena de color con su risa, de reflexión con sus enojos, de incertidumbre con sus silencios, de alegría con sus abrazos... Me recuerda el orgulloso origen de nuestro pasado norteño con sus cantos, con el mismo entusiasmo con que evoca mis primeras carreras al bordo de una andadera que me quedaba muy corta para mi inquietud y tamaño. Adivina mis pensamientos con la idéntica precisión con que abraza mis sentimientos: en forma amorosa, única y comprensiva.

Mi madre es hermosa. Su mirada es más brillante que el intenso azul del cielo de mi tierra; su risa es genuina, llena de una autenticidad que obliga a sincerarse, a entregarse de igual manera… Mi madre es fuerte como un roble, y, al mismo tiempo, suave como la caricia del viento…

Ella no tiene edad: el tiempo le roba y suma años, pero nunca le resta alegrías…