viernes, 20 de septiembre de 2013

Día Internacional Contra la Explotación Sexual y Tráfico de Mujeres, Niñas y Niños



Contenido del programa 27 de Rostros de la Trata

El próximo lunes, 23 de septiembre, se conmemora el Día Internacional contra la Explotación Sexual y Tráfico de Mujeres, Niñas y Adolescentes.

Fotografía: Alejandra J.C.
Los antecedentes de esta conmemoración, se encuentra en la promulgación de la primer norma legal en el mundo en contra de la explotación sexual infantil, conocida como Ley Palacios. Fue el 23 de septiembre de 1913 que se promulgó en Argentina la Ley 9.143, fijando así una posición abolicionista del Estado Argentino, caracterizado, desde hace 100 años, por castigar a quienes promuevan o faciliten la prostitución de personas menores de edad o de mayores cuando mediare violencia o engaño, a quienes estuvieran implicados en la trata de personas y a quienes mantuvieran “casas de prostitución” donde hubiere niños, niñas o víctimas de trata.

Fue en enero de 1999, que la Conferencia Mundial de la Coalición Contra el Tráfico de Personas, en coordinación con la Conferencia de Mujeres (que tuvo lugar en Dhaka, Bangladesh), que propuso e instituyó el 23 de septiembre como el “Día Internacional Contra la Explotación Sexual y el Tráfico de Mujeres, Niñas y Niños.”

ACCIONES INTERNACIONALES

Es importante destacar que han sido muchos y variados los esfuerzos a nivel mundial que se han realizado para combatir este flagelo. En el año 2000, los Estados Miembros de las Naciones Unidas, traducen su voluntad política en el Plan de Acción Mundial de las Naciones Unidas para combatir la trata de personas (2000), que básicamente se pueden resumir en los siguientes puntos:


  • ·  Condenar la Trata de Personas, delito que atenta contra la dignidad, paz y seguridad.
  • ·      Saber identificar a las víctimas.
  • Proteger y garantizar la seguridad de las víctimas de trata; proteger a familiares cercanos.
  • ·      Reforzar la cooperación entre los organismos encargados de hacer cumplir la ley.
  • ·      Alentar a los Estados Miembros para hacer contribuciones voluntarias de lucha.

Una muestra de esa voluntad política, se vio reflejado el pasado 13 de septiembre en un seminario organizado por la Cancillería de Perú y la Organización de Estados Americanos (OEA). Fue a través del Viceministro de Relaciones Exteriores, Fernando Rojas Samanez, que Perú planteó la necesidad de contar con una Declaración Interamericana contra la Trata de Personas; refiriéndose no sólo a la prevención, protección de víctimas y factores sociales y económicos que colocan en situación de vulnerabilidad a las personas, sino también a la situación de niños y niñas como objetos de explotación laboral doméstica, modalidad de trata interna que se presenta en diferentes sectores de la economía.

Dicha propuesta de declaración fue recogida positivamente en las conclusiones del seminario, y deberá ser desarrollada en el marco de la Asamblea General de la OEA y en la IV Reunión de Autoridades Nacionales sobre Trata de Personas, a realizarse en 2014. A este seminario asistieron delegados del gobierno y sociedad civil de Argentina, Belice, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, México entre otros.

En el Boletín de la Comisión Europea del 31 de mayo de 2013, se informó que la Comisaria de Asuntos del Interior de la Unión Europea, puso en marcha una plataforma que reúne más de 100 organizaciones de la sociedad civil de la Unión Europea en torno a la lucha contra la trata de personas, convocándoles a intercambiar experiencias e ideas concretas sobre la mejor manera de ayudar a las víctimas. En palabras de la Comisaria: “… El papel de la sociedad civil es esencial en la prevención de la trata de seres humanos y la protección de las víctimas. Los profesionales y voluntarios que trabajan contra la trata de seres humanos y directamente contra las víctimas pueden aprender mucho unos de otros y nos pueden ayudar a formular políticas concretas para luchar contra este delito execrable…”.

Considerando que nuestro país tiene sobrados motivos para realizar mayores y profundas acciones para combatir este delito, Rostros de la Trata (programa de televisión por internet) propuso al Ejecutivo Federal que a través del representante de México ante la Organización de Estados Americanos, se propusiera la creación de una plataforma similar que convoque a los Estados Miembros a sumar esfuerzos y acciones contra este terrible flagelo… para que, tal vez, en un futuro, esta plataforma se coordine con la existente en la Unión Europea, creando una red internacional contra la Trata de Personas.



miércoles, 11 de septiembre de 2013

Despedidas



Todo termina apenas comienza… Los minutos que se escurren delicada y abruptamente entre nuestras manos, no son sino el indicio del inevitable fin de todo. Nada permanece, nada es para siempre, no en la forma que lo percibimos… todo cambia, y quizá (se me ocurre pensar) el cambio constante es el aviso de ese indiscutible punto final.

Las sonrisas se desvanecen, las lágrimas se secan; las manos entrelazadas se sueltan, los besos terminan… Las historias terminan, aunque se fortalezcan, y sigan marcando pasos en el mismo camino, terminan tal cual las conocemos en un momento determinado; o bien terminan al toparse con una disyuntiva, y quienes protagonizan la historia siguen rutas distintas, tal vez incluso opuestas. El dolor… el dolor agota, fortalece, modifica, nutre… a veces se aleja, y al alejarse termina; otras veces se esconde detrás de nuestras sonrisas, esfuerzos y cotidianeidades, termina en el momento, ante los ojos ajenos, aguardando el minuto último en que terminará para siempre…

Para mí, los días son un constante homenaje a la vida, a la alegría, al amor… pero también, una despedida perenne, escondida en el gran libro de la vida, invisible a mis ojos, pero siempre cercana.

Una mariposa que abandona el capullo, se transforma en un milagro de colores. La hierba salvaje que crece donde antes hubo cenizas, avisa el triunfo de la naturaleza. La mariposa muere, como lo hará un día la hierba… como algún día lo haré yo.

Por eso celebro tu vida, y agradezco tu honorable paso por mi vida… Por eso agradezco tus sonrisas, tus confidencias, tu compañía, tu esfuerzo… Hoy y siempre, estaré agradecida. Hoy, y siempre, estaré en constante cambio, ante tu mirada y la mía…   

domingo, 28 de julio de 2013

Consejos para la vida...

Bronnie Ware, australiana, trabajó durante años con pacientes terminales, labor que le permitió escribir 'Los 5 mayores remordimientos de los moribundos' (The Top Five Regrets of the Dying); texto que hasta el momento ha sido traducido a 27 idiomas. 

Los arrepentimientos ahí descritos son factibles de ofrecerse como buenos consejos, que seguramente hemos escuchado en más de una ocasión: vivir una vida auténtica, no la que los demás esperan; dejar de trabajar en exceso; expresar nuestros sentimientos y emociones; mantenernos cerca de nuestras amistades; aceptar que todo cambio es un riesgo que, sin embargo, nos puede ayudar a avanzar y lograr nuestros objetivos. 

Personalmente, yo he pasado por alto más de uno de estos consejos, cosa de la que no me siento orgullosa, desde luego, pero que me ha dejado un gran aprendizaje. No obstante, si tuviera oportunidad de volver el tiempo atrás, sin duda repetiría las mismas experiencias... pero todas, con mayor intensidad, con mayor presencia y entusiasmo, a tal grado que pudiera recordar, pasados unos años, colores, texturas, olores y sensaciones, para poder capturarlos en una instantánea personal a la que pudiera recurrir para aprender, integralmente, tanto de los errores como de los aciertos... 

Tal vez esa sea la razón por la que, al iniciar a escribir esta entrada, percibí tanto la alegría como la nostalgia de amores idos que se expresan en las canciones que se escuchan en una fiesta de difícil ubicación, pero lo suficientemente cerca del lugar donde me encuentro como para, casi, sentirme parte de ella... y se me ocurre pensar que justamente a eso se refieren estos consejos: vivir los instantes que la vida nos regala; dejar ir aquello que ya no encuentra sitio a nuestro lado; disfrutar las pequeñas alegrías que decoran los grandes momentos de nuestra existencia; perdonar, superar, aprender, volver a empezar: hacer lo que sea que necesitemos para seguir caminando... vivir hoy, en este momento, lo que corresponde vivir. 

Esfuerzos literarios como el de Bronnie Ware, Elisabeth Kübler-Ross y tantas otras personas, debieran servirnos para disfrutar nuestros amores, cumplir nuestros sueños, expresar nuestros sentimientos... sin esperar un momento final que nos impulse hacerlo... 


martes, 23 de julio de 2013

"Esclavos invisibles"




Los días 25 y 26 de julio próximos, la representación del Colectivo contra la Trata de Personas México asistirá a Guatemala para participar en la premier y presentación del documental Esclavos Invisibles (de MTV Exit), que cuenta las historias de 4 jóvenes víctimas de trata de personas, ahora ya rescatadas.

Premier: 25 de julio; 09am-12:00pm

Lugar: Cinépolis / Centro Comercial Miraflores





Objeto 600


No te pierdas el reestreno de OBJETO 600, espectáculo inspirado en “Esclavas del Poder”, de Lydia Cacho.

Este espectáculo surge de la necesidad de exponer en escena una problemática social emergente: la prostitución y la trata de mujeres enMéxico. Para la escenificación, el equipo creativo realizó una investigación documental e in situ, donde recolectaron una serie de testimonios de las protagonistas de estas historias (prostitutas, 'clientes') que sirvieron para desarrollar la puesta en escena.

OBJETO 600 apuesta por la confrontación y reflexión del espectador, para invitarlo a conocer la complejidad del fenómeno de la trata depersonas, buscando tome postura crítica frente a este hecho.

Dirigido por Liliana Ramírez, cuenta con la participación de Ana Belén Ortiz, Pilar Couto y Luis Ernesto Verdin

OBJETO 600 es una creación colectiva de La Causa Teatro, y se presentará en el Teatro La Capilla (Madrid 13, Colonia Del Carmen, Coyoacán, casi esquina Centenario), todos los miércoles, a partir de las 20:00 horas, del 24 de julio al 14 de agosto. 

jueves, 6 de junio de 2013

Amores que matan... ¿existen?


Hay quien dice que es imposible morir por amor. Y, quizá, quien así piense tenga razón. Yo digo que, sin embargo, sí hay amores que matan, literalmente: aniquilan el deseo de vivir, la esperanza en el futuro, y borran todo rastro de sonrisas. Probablemente habrá quien objete mi argumento, y como  primer respuesta, desde el terreno de la literatura, cito como ejemplo algunas obras literarias: Romeo y Julieta, Ana Karenina, Crepúsculo (The Twilight Saga).
Interesante ver que, en distintas épocas y culturas, la historia parece ser la misma: una mujer cae rendida ante el romántico hechizo de quien más tarde sabemos es su amor imposible; no obstante, y aún cuando estar al lado de la persona amada signifique la propia muerte, la protagonista elige ese fruto prohibido. La imposibilidad de ese amor puede estar representada bien por una profunda rivalidad de apellidos, por un estado civil, o por la nada comprensible condición de vampiro. Y todo indica que la fascinación por ese gran amor nubla toda posibilidad de sensatez: en un punto de la gloriosa historia, Julieta es consciente de la verdadera identidad de Romeo, Ana Karenina ignora su matrimonio y Bella, aún sabiendo que Edward es vampiro, decide entregarle su amor.
La pregunta, es: ¿por qué elegir a quien representa un daño, incluso si éste es mortal? Y mi pregunta para ti es: ¿alguna vez has elegido un “amor” así?
Si a mí me plantearan la misma interrogante, mi respuesta inmediata sería que nunca… Aunque, pensándolo dos veces, mi postura cambiaría ante tal cuestionamiento.
Es casi imperceptible. Pareciera que es un proceso fugaz, que sucede en un abrir y cerrar de ojos; sin embargo, en la vida real, nuestras decisiones, esas que nos llevan a elegir a una persona inadecuada, pueden tomar días, meses… incluso, años.
Todo puede comenzar, no obstante, como en las novelas que cité líneas arriba, con un simple intercambio de miradas, y con ella, se inicia un proceso bioquímico del que se responsabiliza en gran medida al hipotálamo. El asunto está en que, en medio de este motivador embelesamiento, cedemos… Sí: cedemos nuestro espacio, nuestra forma de ser y actuar, nuestros anhelos y objetivos; lo que sea, con tal de mantener a nuestro lado a una persona que, ciertamente, es inapropiada para nosotras.
Hay quien decide abandonar su carrera para aceptar ser la dueña y señora de un espacio, donde será la abnegada y sonriente ama de casa y feliz madre de los hijos de ese amor que, palabras más, palabras menos, le dice que el mejor lugar para ella es en su casa, junto a él… y de los ‘deberes propios de su sexo’. O bien, hay quien abandona el mayor de sus sueños: el de ser madre, pues la sola idea de alejarse de quien más ama (pero que rechaza por completo el planteamiento de la paternidad) la deja sin aliento. Hay quien decide quedarse al lado de una pareja con vicios como el alcoholismo y la drogadicción, compañía asociada con la eterna promesa incumplida de ‘contigo a mi lado puedo superarlo’. Hay quien deja de practicar su deporte favorito, de asistir a bailes, o se decide a abandonar a sus amistades, pues su pareja lo juzga como inadecuado para ella, quizá impropio de una ‘señorita decente’.
En todos estos ejemplos, desde una óptica romántica, bien podría argumentarse que esa pareja que demanda tantos sacrificios podría ser el amor de la vida; pero, ¿no serán estos ejemplos de “amores que matan”? Mejor aún: ¿en realidad se trata de amor?
Porque una cosa muy distinta es realizar un esfuerzo diario, alimentado de confianza y respeto, para nutrir una relación y así conservar a quien consideres el amor de tu vida; y otra, es dejar de ser tú misma, con tal de mantener dicha relación. Dejas de ser tú misma al renunciar a tus sueños, se trate de ser madre o  una profesionista exitosa, de asistir a un viaje prolongado de estudios o la fiesta por ti más esperada, pues aniquilas algo que te caracteriza… por relevante o no que pueda juzgarlo el resto del mundo.
¿Te imaginas a Sor Juana Inés de la Cruz sin desbordar sus sentimientos y reflexiones en un papel? ¿O a Pablo Picasso sin tener a mano un lienzo para decorar nuestras realidades? ¿O a Steve Jobs conformándose con ser uno más en cualquier empresa, rechazando su don para innovar? ¿Visualizas a cualquiera de estas grandes personalidades de nuestra historia ignorando aquello de lo que eran capaces… porque se los pidiera el ‘amor de su vida’? Honestamente, yo tampoco.
Desde luego, no se trata de darnos gusto sólo a nosotras mismas: se trata de respetar lo que somos, quienes somos y lo que somos capaces de lograr. La persona que realmente te ame, te aceptará con todas tus fortalezas y debilidades, y sabrá respetarlas; esa persona se sentirá orgullosa y feliz de estar a tu lado en tus momentos de mayor gloria, y también en aquellos donde sientes que todo está inmerso en una completa oscuridad. Extenderá su mano para apoyarte y acariciarte, jamás para lastimarte ni señalarte; estará a tu lado en el constante cambio que es la vida, pero no para presionarte a cambiar nada de ti: ni tu risa, ni tu forma de vestir, ni los lugares o amistades que frecuentas… porque un verdadero amor es aquel que acepta, no aquél que intenta aniquilar en forma alguna tu esencia.
Hay situaciones en que resulta muy difícil ver con claridad lo que realmente se tiene frente a los ojos, y se justifica la violencia verbal, física, psicológica e incluso sexual de la pareja. La complejidad deriva de que resulta casi imposible creer que aquel que demostró amor, preocupación y cuidados, de repente, sea el mismo que golpea, insulta, ignora… violenta.
La mujer víctima de violencia no sólo se encuentra sumergida en un círculo vicioso que disminuye su autoestima, y la hunde en la desesperación y humillación más profunda; sino que, además, esa dinámica la confunde, y cree (o se convence) que aún hay amor: que a pesar de todas las manifestaciones contrarias, su pareja aún la ama. Y en esta situación se encuentran, según un informe elaborado por el Instituto Nacional de Geografía e Informática (INEGI) 46 de cada 100 mujeres mexicanas. Elige 10 mujeres que conozcas: de acuerdo a estas estadísticas, es muy probable que al menos 4 de ellas, sean víctimas de violencia.
Cuando estamos frente a circunstancias así, y no dentro de ellas, es muy fácil aconsejar abandonar a la pareja, y decir que ella, la víctima, se merece algo mucho mejor que esa relación… Sin duda, consejos llenos de buena voluntad, pero que no son suficientes para llenar de fortaleza y autoestima tantos huecos. Es indispensable, en estos casos, buscar ayuda profesional: psicológica, legal y médica. Porque, sin eufemismos, este tipo de amores, sí son capaces de matar.
Un amor equivocado sí puede matar un sueño, desequilibrar tu esencia… siempre que tú se lo permitas. Una persona que ejerce violencia contra la mujer, si no se le detiene a tiempo, puede terminar con su vida.
Alguna vez escuché decir que la vida es un juego repleto de elecciones, y es muy cierto: tomamos decisiones cada segundo de nuestra existencia, a veces, sin darnos cuenta siquiera de ello. Conscientes o no de su efecto, es preciso aprender a elegir.
Conocerse a sí misma, saber de qué somos capaces, reconocer nuestros defectos y virtudes como una perfecta unidad, ayuda no sólo a respetarnos, sino a saber qué queremos para nuestra vida: qué tipo de trabajo nos gustaría realizar, qué lugares deseamos conocer y frecuentar, a qué estamos dispuestas a arriesgarnos, y qué tipo de persona es la que queremos tener a nuestro lado.
Al elegir una pareja, no sólo estamos escogiendo alguien a quien le dedicaremos canciones, desvelos y buena parte de nuestros pensamientos; sino que también estamos definiendo con quién compartiremos esfuerzos, ilusiones, dudas, fracasos y éxitos. Cuando tomamos esta decisión, elegimos una persona que nos acompañará en nuestro camino, y sin importar si la travesía durará un mes o varios años, lo cierto es que ese camino no podremos andarlo si vamos incompletas, o si poco a poco nos arrancamos parte de lo que somos: si para estar con alguien tienes qué abandonar aquello que eres, aquello por lo que crees y luchas, es tanto como decidirte a escalar el Monte Everest con nada más que tus manos y el deseo insistente de lograrlo, sin medidas de seguridad adicionales que te eviten una caída mortal. Porque tus virtudes, fortalezas, defectos, sueños y entrañables amistades, son los que funcionan como red salvadora cuando transitas por momentos difíciles, se trate de un temporal problema financiero o un crítico estado de salud.
La lectura ha sido para mí un refugio, un escape, un viaje interminable… Pero sé que esas realidades construidas con letras, puntos y comas, por muchas similitudes que puedan tener con mi vida, son totalmente ajenas a mi existencia: el autor cuida que su protagonista no sufra heridas letales; que aunque modifique su esencia, sea feliz con dejar de ser lo que realmente es. Sin embargo, en la vida real es muy distinto: si yo no cuido de mí, nadie más lo hará; si no me respeto, nadie se sentirá obligado a hacerlo; y si no sé elegir, nadie más lo hará por mí, porque nadie más, excepto yo, puede escribir mi historia.
Aprender significa estar dispuesta a cometer errores, pero también a superarlos. Se requiere de arrojo y valentía para lo primero, de reflexión y decisión para lo segundo. Puedes elegir olvidar todo lo que eres y que te hace valiosa, para ir detrás de un amor junto al que puedes estar sólo si cambias radicalmente… O bien, puedes elegir respetarte y aceptarte como eres, reconocer esa belleza única que tus experiencias de vida te han otorgado, cambiar lo que tú decidas cambiar, sin presiones… y que alguien, digno de toda esa grandiosidad, llegue a tu lado para compartir, luchar y sonreír; sin aniquilar nada de lo que eres, feliz de estar junto a alguien como tú.
Porque, así como en las épicas historias de la literatura, no sólo es posible ser feliz: tienes derecho a ser feliz.

jueves, 25 de abril de 2013

Quiero abrazar una nube...


Contra todo argumento lógico y científico, mi opinión respecto a las nubes sigue siendo igual de compleja y soñadora que la elaborada por mi otrora infantil razonamiento: no sólo su origen es mágico, sino que su existencia y manifestación también lo son.

Y todavía hoy, que el sueño no llega tan fácilmente como cuando tenía siete años, me siento invadida por la emoción cuando, desde la maravilla tecnológica de un avión, puedo admirar, en toda su grandeza, una familia infinita de nubes que forman espesas cobijas en el cielo, formas caprichosas que envuelven el aparato en el que viajo, llenándolo de pelusa blanca que a mis manos se le antoja suave, y a mi boca dulce...

Algodón finísimo de exquisita textura, soledad alegre de inacabable abrazo; frescura constante de calidez incierta. Tobogán de luces por aquí, y de penumbras crecientes por allá... Y más ganas me dan de ser pelota, ave, mariposa... cualquier ente, animal o cosa, que pudiera rebotar y reventar de caricias en sus entrañas.

Y aún hoy, como cuando era niña, sigo creyendo que algún día podré fundirme en un cariñoso abrazo con las nubes...