lunes, 14 de julio de 2014

Los errores también cuentan (3)

Hay días de luz, llenos de colores que se respiran no sólo alegres, sino vibrantes y fuertes; días en que la sonrisa se escapa, sin necesidad alguna de explicarse ni de traducirse a idioma alguno, quizá porque viene de ningún lado y se dirige a cualquier parte, con esa libertad que tan sólo la serenidad regala. 

Y hay días en los que el vacío se incrusta en el saludo, entre las pestañas y allá donde se asienten nuestras manos; días que no saben a nada, o casi nada, y tan enajenantes que incluso impiden que añoremos la dulzura de los días vibrantes…

Pero hay otros, quizá los más, en que es difícil identificarles con una sola tonalidad, tan variopinto es el matiz que les caracteriza. A veces pienso que es en estos días donde se desarrollan nuestras vidas: ahí, donde nada es ni tan excelsamente hermoso ni tan lamentablemente triste y aciago…

Y hoy, ¿cómo ha sido tu día…?


“… Este día tiene ese sabor de boca extraño, aquel donde se mezcla lo dulce del tinto y lo amargo del silencio; aquel que contiene muchas alegrías y una amargura insostenible, pesada…

Bajo el regazo guardo una historia qué contarte. Ahí me escondo cuando la realidad me abruma, y dejo que todas las palabras que aún no he pronunciado, me cobijen una a una… Y aquí estoy, intentando repetir experiencias, en el mismo cuarto oscuro, imaginando que es el mismo rayo de luz el que azota en el cristal de una diminuta ventana… diafragma solar que se dibuja en mi imaginación, escapa de mi cabeza y se posa sobre mis manos… como ayer, como hoy… Pero nunca como siempre… “

Dignidad para Llevar, segunda parte (Los errores también cuentan). 

martes, 24 de junio de 2014

Los errores también cuentan (2)




En cada puntuación, dejo pedazos de mi alma, sentimientos derramados en la tinta que quiere adueñarse del papel… con el deseo constante de que al término de las puntuaciones llegue la paz que yo misma me arrebaté …


Sigo en la espera de mi punto final.

“Tú y yo… ¿nunca nos quisimos?” Me pregunté, mientras unos tímidos trazos comenzaron a dibujar la historia sobre el papel…

Hace tiempo que quiero escribirte. Si me preguntas la razón por la que no lo había hecho hasta hoy, me sería muy difícil contestar.
Fotografía editada; original: @LaAccionDice

Empezaría por decirte que en algún punto del camino me dejé dominar por la soberbia, a tal grado, que estaba segura de poseer la verdad absoluta respecto a lo que fue nuestra relación.

Sí. Hasta hace relativamente poco tiempo, estaba convencida de que la verdad mía era la verdad completa…

Y los días pasaron. Uno tras otro, como suelen hacer; golpeando o acariciando mi cotidianidad… de pronto, todo comenzó a girar en torno a ti. O, dicho de manera correcta: todo comenzó a girar en torno a mi relación contigo… Me parece que fue un llamado de mi conciencia, claro, nítido; que se hizo presente un día, cuando, pensando en voz alta, me escuché decir que no eres mala persona: eres como eres, punto.

Con mi partida y tu olvido gané, mucho más de lo que imaginé algún día; pero eso no hubiera sido posible de nunca haber existido esa relación…
De: Dignidad para Llevar, segunda parte (Los errores también cuentan).


jueves, 19 de junio de 2014

La "prostitución infantil" NO EXISTE.




Casi a finales del mes de mayo, a propósito de la instalación de una Comisión Permanente para la Prevención y Erradicación del Delito de Trata de Personas en el Estado de Morelos, los medios que cubrieron el evento comunicaron lo siguiente:

“Anuncia Morelos cruzada contra la trata y la prostitución”; mientras que en el boletín de prensa No. B-3194 del Gobierno del Estado (del día 19 de mayo de 2014) esta noticia se detalla bajo el encabezado “Graco Ramírez enlista acciones contra la trata de personas y prostitución infantil”.

Ante las notas periodísticas, cabría preguntarse si el Estado de Morelos ha decidido, asumiendo una postura abolicionista, prohibir el trabajo sexual en la entidad; mientras que, leyendo el encabezado del boletín de prensa, que no es otra cosa que un comunicado oficial, es menester preguntarse qué hay qué hacer para que a las y los funcionarios públicos de todos los niveles y responsabilidades les quede claro que la prostitución infantil NO EXISTE.

La prostitución (o trabajo sexual) supone la mayoría de edad y voluntad de quien la ejerce, supuestos que no están presentes, desde luego, cuando a una persona menor de edad se le obliga, coacciona o engaña para ser sometida a actos sexuales con una persona adulta. No, la prostitución infantil no existe; existe, sí, explotación sexual infantil, que además de que puede configurar una modalidad de la trata de personas, es un abuso de poder de la persona adulta, ya sea que consuma, explote o encubra el acto.

Utilizar la expresión prostitución infantil contribuye a la normalización del fenómeno de explotación sexual infantil, y de manera implícita e inmediata, violenta los Derechos Humanos de niñas y niños víctimas de este delito.

La trata de personas, como fenómeno y como delito, aún no ha sido suficientemente estudiado ni comprendido ni por las personas responsables de perseguir el delito e impartir justicia, ni por educadores y/o formadores, legisladores, informadores y líderes de opinión. Y aún con esas carencias, a diestra y siniestra, cualquier persona opina, comenta y dictamina… a la par que los medios mal informan y desinforman.


Es un fenómeno complejo, cierto; no obstante, los medios no pueden ni deben pasar por alto el importante papel que desempeñan en la divulgación de información que contribuye (o debiera contribuir) a la prevención, denuncia y protección de la niñez y adolescencia ante todo tipo de delito. No es una opción: quien informa tiene la obligación de hacerlo de manera responsable, punto.

miércoles, 11 de junio de 2014

Los errores también cuentan (1)






“Escribir es realizar un desnudo público sin gozar de la intimidad que regala la privacidad. Se expone el sentimiento –a veces- en su forma más bruta, dejando que sean el pensamiento y juicio ajenos los que le den forma. Ahí quedan: los deseos ocultos expuestos; los sueños perdidos descubiertos; pasados olvidados como actores principales de una novela que termina apenas comienza…” Dignidad para Llevar, segunda parte (Los errores también cuentan).






Exponer frente a un rostro anónimo los más profundos sentimientos y las más tristes decepciones se me antojaba, hace algunos años, un ejercicio temerario, similar a intentar salir a la calle sin más prenda que mi propio cuerpo.

Y sin embargo, lo hice; y al hacerlo, me acogieron brazos igualmente anónimos pero singularmente cariñosos, y los rostros otrora desconocidos comenzaron a adquirir identidad… ¡En cuántos de ellos he reconocido mis propias historias!

Y este descubrimiento me ha confirmado que tan importante es atesorar nuestros logros, como abrazar y aceptar con respeto y sin ligerezas nuestros errores. Sin ignorarlos, y sin juzgarnos…